jueves, 3 de diciembre de 2009

Aumentar Las Ventas En El lugar del cliente

Ponerse en el lugar del cliente sigue siendo, aún hoy, la decisión más inteligente que puede tomar un comerciante que desee aumentar las ventas de su producto. Preguntarse a sí mismo acerca de qué le gustaría, en cuanto a atención y servicio, en caso de ser cliente es una pregunta que de ser respondida correctamente, puede ayudarnos y puede fomentar ideas que terminen resultando fructíferas para nuestra empresa.


¿Qué cosas son las que generan mayor agrado en los clientes? En primer lugar, sin lugar a dudas, nuestra web debe tener un aspecto profesional. Si el sitio desde el que nosotros comercializamos nuestro producto tiene una fachada poco llamativa y seria, las probabilidades de fracasar son elevadas. Como siempre, para lograr incrementar las ventas no sólo es necesario contar con un buen producto. Esto suena raro. Pero un buen producto no es garantía de ventas por sí mismo. La imagen alrededor del producto debe ser atractiva. Muchas empresas conocen esto, y saben que la atracción de los clientes está dada por lo visual, que es nuestra carta de presentación en Internet, debido a que no tenemos un contacto de tipo conversacional como lo tendríamos en un local físico. La atención y el servicio son también puntos importantes, en el caso de poder establecer un tipo de contacto directo con nuestros clientes a través, por ejemplo, del chat on-line.


¿Cómo aumentar las ventas, entonces, metiéndose en la mentalidad de nuestro potencial cliente? En el caso de que nuestro producto sea un software, por ejemplo, brindar un demo que caduque en cierto período de tiempo, y dar así la posibilidad de testear el producto antes de adquirirlo, hará que gran cantidad de visitantes tengan la posibilidad de no comprar “a ciegas” lo que vendemos. Brindar un servicio en forma gratuita, sea cual fuere, resulta una herramienta eficaz. No necesariamente tiene que ser respecto al ejemplo dado. Pensemos que nuestra empresa se dedica a la venta de indumentaria. En ese caso, una venta al cliente acompañada de una elegante bolsa, o un cinturón de regalo con la compra de un pantalón, es también efectivo.


Con lo que llegamos a otro punto de relevancia: las promociones especiales y los descuentos. Esto es algo que el cliente adora, ya que ofrecer “más” por “lo mismo”, es algo que puede llegar a marcar la diferencia entre posibles competidores. Ante las diferentes ofertas de diferentes empresas, el cliente se sentirá más atraído por una promoción, un descuento, o un regalo.


Los beneficios, sean cuales fueren, aseguran un panorama alentador a la hora de aumentar las ventas de nuestro producto. El cliente desea una atención personalizada, y desea ser tratado como si fuera el único, con todas las implicancias de cordialidad y respeto que esto supone.